Dulcinea
Ser la mujer perfecta, modelo de educación y encanto, dama y señora del más famoso caballero andante de la historia, es un peso que Dulcinea ya no quiere seguir soportando. En un mundo donde los ideales tienen cada vez menos cabida, donde la ética ha dado paso a la estética y la moral a la corrupción, no tiene sentido seguir defendiendo sueños imposibles. ¿O quizá sí? ¿Necesitamos hoy en día, más que nunca, a Dulcinea? Quizá ella con humor, con dolor, con ironía y con una absoluta sinceridad, sea la única capaz de darnos esa respuesta.
Paloma San Basilio en Dulcinea va a cantar, cómo no, y acompañada al piano por un genio imprescindible en la vida de ambos: Julio Awad. Pero, sobre todo y por encima de todo, en Dulcinea Paloma va a INTERPRETAR, y con mayúsculas, a esa mujer ideal, forjada a golpe de tópicos y ensoñaciones del caballero andante más famoso del mundo, y que ahora nos cuenta su historia desde otro ángulo, ese que solo ella conoce, el que los libros de caballería (por muy geniale que sean) no han sido capaces de recoger. Y lo hace con humor, con dolor, con ironía y con una absoluta sinceridad. Para mí, como autor y director, contar con una artista de la talla de Paloma es un “sueño imposible” hecho realidad. Solo nos queda cabalgar con el público y, distinguiendo molinos de gigantes, mostrar el lado más personal de un mito que, escapando de la sombra del Quijote, tiene al fin la fabulosa ocasión de ser ella misma y hablarnos de su vida y, de paso, dar un buen repaso a la nuestra.
Juan Carlos Rubio
Duración: 85 minutos sin descanso